Las limitaciones te liberan

Las limitaciones te liberan

Dos cosas me cambiaron la forma de pensar en el 2012. La primera, entrar finalmente a Twitter (si, aunque no lo crean, no estaba), y la segunda, mi participación como conferencista en TEDx Bogotá. El reto en ambos casos fue el mismo: aprender a simplificar. TED es un formato de charlas cortas que reúne conferencistas cuyos proyectos o discursos tengan la capacidad de afectar positivamente la vida de la gente. Además del gran privilegio que representa, es también un reto exigente: sintetizar en 6 minutos cual es mi proyecto para cambiar el mundo….

En serio… ¿Cambiar el mundo?

Bueno, cuando me invitaron a participar me dije a mi mismo “Claro tengo mucho cuento para echar”, pero luego, me puse a analizar mi discurso frente al formato y los objetivos de una charla TED me sentí en profundo conflicto. Mi primera pregunta… ¿Por qué y yo? y este por qué me llevó a una avalancha de preguntas devastadoras… ¿Qué tengo que decir? ¿Qué he hecho realmente para cambiar al mundo?¿He hecho algo?

Honestamente, no creo que exista alguien que se diga a si mismo…: “Quiero ser un ejemplo motivador que cambie el mundo”… si lo vemos objetivamente, los que lo logran casi siempre son personas comunes que tiene que superar una dificultad, o adquieren una concienciencia reveladora, o simplemente lo hacen sin quererlo… Creo que yo aplico (si aplico) a lo tercero.

Una charla TED plantea unos retos realmente difíciles, el primero, olvidarse del “YO”… es decir…”Yo soy”, “yo hice”… porque el “yo quiero” no pueden existir en un discurso honesto que le llegue a todo el mundo, esto ya suena muy complicado pero lo es más aún cuando sumamos el segundo reto: ¿Cual es mi proyecto de vida?, porque es muy difícil hablar de “Que hago” sin caer en el “yo”.

Descubrí que un proyecto de vida es algo muy diferente a “Que hago” aunque cuando eres realmente obsesivo, como lo soy yo, todo siempre tiende a confundirse de forma conspicula.

Bueno, lo tercero, y lo más difícil, ¿Cómo es que esto puede ayudar en su vida diaria a la gente?

Bueno, estos son los retos que propone una charla TED, y cuando te enfrentas a esta perspectiva te das cuenta que no has hecho nada, y segundo si se trata a impactar positivamente la vida de la gente, realmente no eres nadie.

Video promocional TEDx

¿Cual es mi cuento?

Creo que me ubiqué en el momento que Mauricio me dijo algo muy simple: A mi no me interesa el cineasta, me interesa el inventor. Hasta este momento me había concentrado en definir la crisis que vivimos todos los cineastas independientes, quería explicar a los asistentes las dificultades que motivan el inventar nuevas estructuras de producción para poder competir, pero me enfrenté a una pregunta arrolladora… ¿Esto que tuercas le importa al espectador?.

¿Cual es el cuento?… ¿Cómo? pregunté yo… Si… el cuento me pregunta Mauricio incisivo, “dímelo en 5 palabras, cual es el cuento?, ¿de qué trata tu charla?… Pues…  (Estaba improvisando)… que… lo recursivo te hace competitivo.

A partir de este momento empecé a hacer acopio riguroso de las frases que he estado publicando en Twiter. Un día hace pocos meses twittie “Hoy descubrí que las limitaciones te liberan”. Esto para mi se ha convertido en una síntesis brutal que define mi conflicto en la vida. Darme cuenta que gracias a todas las limitaciones que he padecido he tenido que ser doble o triplemente creativo, que ser creativo me ha llevado a inventar y que inventar me ha convertido en alguien competitivo es algo que empiezo a comprender hasta hace algunos meses… apenas.

Yo honestamente pensé que había inventado un truco para hacer cine más barato, hoy veo que me he inventado nuevas formas de hacer cine y solo ahora que he producido 4 películas empiezo a tomar conciencia de ello.

Bueno… ¿Y quién dijo que las limitaciones son malas?… Las limitaciones amplían tu universo, porque te obligan a tomar un solo curso y esto, casi siempre te lleva a ser más eficiente.

Entonces, empecé a entrar al juego TED

Si, lo se, puede sonar un poco tonto, pero solo en este momento empecé a entender mi propio discurso. Me puse un método… empecé a hurgar más profundo entre las frases que han cambiado mi vida.

Alguna vez estaba en una encrucijada, me debatía entre creer o negar, demostrar o refutar de forma reacional la existencia de lo sobrenatural a causa de dos eventos trascendentales que cambiaron mi vida (Los cuales no les contaré) y descubrí una frase que cambió todo:

“Nunca te hagas una pregunta si no sabes para qué te sirve la respuesta”.

Estaba tan perdido en intentar responder preguntas sin sentido que me quedé sin rumbo, y me di cuenta que no existe nada más valioso en el mundo que tener un destino.

Aquí es donde mi charla empezó realmente a tomar cuerpo, recordé otra frase que publiqué en Twitter meses atrás… “Un para qué responde 20 por qué” y este fue mu punto de partida.

Para mi, esto se ha convertido en la piedra angular de la lógica que aplico en mi vida, el método que aplico para solucionar conflictos, reemplazar un “Por qué” por un “Para qué”. … ¿interesante?… bueno, ahora… aplicado a TED….

Así empezó mi charla ¿Por qué quiero hacer cine?… No importa qué respuesta le pongas, siempre una justificación… en cambio… ¿Para qué quiero hacer cine? ofrece una respuesta cerrada porque implica un objetivo. En mi caso, “quiero hacer cine para que la gente lo vea”.

Finalmente, esta simple pregunta explicó el conflicto, la solución, el método y todo lo que hago, sin necesesidad de enunciarlo.

La recta final

Ya tenía el discurso bien estructurado, de hecho, eché mi carretazo frente a los curadores y finalmente pudieron respirar (Creo que los tuve sudando en mis primeras interlocuciones)… finalmente me dijeron… “eso es”, sin embargo, (siempre existe un pero) hay un problema… Miguel estás 8 minutos por encima de tu tiempo… ¿Cómo?.. .es imposible, lo tengo bien medido… Si, fueron 13 minutos… ¿Y no eran 12 minutos? pregunté cándidamente… no, tu charla está programada para ser de 6 minutos?… ¿Por qué me están quitando 6 minutos? (Nuevamente el porqué)… la respuesta de ellos fue “Para que tu charla se pueda viralizar mejor”… y luego complementaron… “también porque sabemos que tu puedes”.

Imaginen a un padre con 12 hijos en un barco que se hunde y solo puede salvar a 6… ¿Qué harían ustedes?, pues la única salida posible disponible… lo mismo que usted hubiese hecho…. me arrojé del bote y dejé que mis hijos sobrevivieran.

Me tocó simplificar, re simplificar y nuevamente, sintetizar la síntesis.

Borré del discurso la descripción de “cómo lo hice”, borré del discurso los hechos, borré los ejemplos y demos de cómo funcionan los equipos y me quedé solamente con un trípode.

Las limitaciones te liberan.

 

Ese fue finalmente el titulo de mi charla y terminó siendo profético. Dos días antes del evento, me llama el encargado para coordinar lo que necesitaría de soporte tecnológico durante mi presentación y mi respuesta fue “solo necesito conectar mi cámara a la pantalla del viedeo-proyector. Aquí empecé a tener complicaciones. “No se podía”.

Sin embargo, de la necesidad surgió una nueva solución… ¿Y por qué no usar una de las cámaras que cubren el evento?… la segunda ¿Y ustedes (los que cubren el evento) ¿no se atreverían a usar mis equipos?.

La respuesta fue “Si” y esto me cambió el discurso. Llevé al evento una grúa, dos estabilizadores de cámara tipo Steadycam, y dos dolies. Realmente no tuvimos tiempo de ensayar y la gente de Caracol se dieron las mañas para usar los equipos.

Todo lo que podía salir mal… saló mal.

Primero, problemas con el micrófono. Yo tenía uno de solapa inalámbrico, pero falló y luego me pasaron uno de mano lo cual es una solución lógica, sin embargo, yo había diseñado mi charla para realizar acciones con el trípode lo cual sirve de ejemplo para ilustrar todo… Traté de improvisar, pero el orden de las diapositivas que ilustraban la charla no estaba, entonces tampoco tenía este soporte vital.

Finalmente, el presentador del evento entendió mi desesperación y ungió las funciones de “trípode Humano”, de hecho, muchos pensaron que todo había sido planeado desde el principio como salió.

Surgieron en medio de la desesperación nuevas conclusiones, por ejemplo, mientras robaba tiempo para lograr cuadrar con el presentador, dije “La mejor forma de hacer cine es con amigos”… lógicamente haciendo alusión a que no era capaz de hacer la presentación solo y necesitaba ayuda, pero finalmente es una verdad que no se puede negar. Es mejor tener amigos que dinero.

Me impactó que fueron estos putos fuera del libreto los que fueron más recordados por la gente. “Hacer cine con amigos” fue publicado en mi muro, twitteado muchas veces y motivo recurrente de pulgares levantados en estos días.

¿Cual es mi conclusión final en todo esto?…

Eso es lo bonito… no la tengo.

Charla TEDx de Miguel Urrutia

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