¿Existe una receta para alcanzar el éxito? – cine[recursivo]

Cada alumno se sienta frente a mí, esperando que yo de alguna manera le enseñe esa “Receta mágica” para alcanzar el éxito, en cambio descubren a un tipo bailando tap al filo del abismo con una gran sonrisa en su rostro y les dice ¿Si ven? es muy fácil!…

¿Existe una receta para alcanzar el éxito?

Si yo fuese un cocinero sería de esos radicales que cocinan sin receta, que abren la nevera y sin mirar toman lo que encuentran para  hacer algo diferente con cosas que nadie hubiese pensado que se podían poner juntas… de esos que dicen con prepotencia que las “recetas son para niñitas” y que los machos alfa lomo plateado no nos adaptamos al entorno… “hacemos el entorno”.

El caso es que también me he vuelto adicto a hacer películas del modo imposible y peligroso… Algo así como esos estúpidos que se cuelan en las azoteas de los rascacielos a hacer maromas estúpidas desafiando al mundo a ver quien tiene los cojones de seguirlos y matarse en el intento.

Esto es algo que algunos me critican; dicen que de alguna manera estoy “mal-enseñando” a mis alumnos dando un mal ejemplo… y en el fondo tienen razón. Cocinar sin receta es algo que requiere un talento especial y no cualquiera puede bailar cha-cha-cha en una cornisa, además no es la única y mucho menos la mejor forma de hacer las cosas… Estaría muy mal si hablara en contra del camino tradicional, porque también necesitas un talento excepcional para seguir una receta tradicional y llevarla al más sublime nivel del arte culinario.

No… lo uno no es más que lo otro, simplemente son talentos y formas diferentes.

Tengo que admitirlo. Escribir este artículo me ha empujado a confrontar un terrible conflicto que crece y crece desde hace años y que ahora se ha convertido en un monstruo que me acecha incluso en mis talleres;  Cada alumno se sienta frente a mí, esperando que yo de alguna manera le enseñe esa “Receta mágica” para alcanzar el éxito, en cambio descubren a un tipo bailando tap al filo del abismo…

La verdad es que por atractiva que se vea la pirueta resultan ser muy pocos los que se atreverán a seguirme…  y la verdad es que cada día me pesa más el terrible compromiso de enseñarles algo de utilidad a mis alumnos, porque ellos esperan alcanzar un éxito en el cual, a decir verdad, “yo ya no creo”.

He de confesar otra cosa; que hay un lado oscuro y muy perverso en mi. Me gusta “rayarle” la cabeza a la gente, desafiar a mis alumnos, llevarlos al filo y más allá… también  tengo que admitir que no siempre juego limpio: Uso estrategias muy bajas, como “proponer preguntas engañosas”, quimeras, callejones cerrados, parábolas que nunca tendrán una solución… por ejemplo :

 

  • ¿Alguien me puede decir cuál es la receta del éxito?

 

Siempre hay un alumno entusiasta que camina feliz por el borde y conduce al resto… y es que “en el fondo todos creemos saber la respuesta”. Claro, esto es por culpa de las películas de superación, los memes en facebook y los libros de autoayuda y es por esto que los alumnos responden recetas genéricas como: “tener talento y perseverancia”… a lo cual y respondo “pero puedes ser torpe y pobre y nunca lograrlo… a lo cual contra-responden complementando más componentes a la receta hasta que  en algún momento, alguno termina diciendo algo como “Ser inteligente, tener talento, dinero, suerte, el apoyo necesario y una visión demoledora” y claro… los unicornios no existen.

Luego que los tengo acorralados haciendo equilibrio al borde del abismo, que ya no se les ocurre nada, les doy “mi receta” la infalible, única e incuestionable para “alcanzar el éxito”:

  • No cometer Errores

Aquí los alumnos siempre rompen a reír y te aseguro que tu tienes una sonrrisa en este momento… admitámoslo, parece un chiste ¡y cómo no!  por lógica nos inclinamos a pensar que los errores son cosas fortuitas que no se pueden prever… pero claro que SÍ se pueden prever, sobre todo en el cine… ¿A qué me refiero?

Lo primero, esta es claramente una pregunta “engañosa, retórica y genérica” que no puede tener una respuesta concreta, la verdad es que El éxito no existe.

“Éxito” es un término relativo, indeterminable, variable, acomodable a la visión y punto de vista de cada quien. Decir que hay una receta para el éxito es como decir que existe una receta para Innovar, lo cual es un absurdo lógico ya que no puedes darle parámetros “replicables” a algo que nunca se ha hecho antes. Claro, hay “métodos” que te pueden ayudar a A, B o C, pero entendamos “Receta” como una fórmula repetible que funciona genéricamente con los mismos componentes

¿Se puede tener éxito aplicando recetas…?

Hagamos un ejercicio…

  • ¿Cual es la receta para ser exitoso en el mundo de los negocios?
    • Tomar riesgos moderados
    • Hacer inversiones seguras
    • Apostarle sólo a recetas probadas y comprobadas.

Ahora, si cambiamos el enfoque de la pregunta…

  • ¿Cuál es la receta para convertirse en millonario?
    • Nunca medir los riesgos, siempre apostarlo todo o nada
    • Enfocarse en inversiones rentables y poner el dinero a trabajar para tí.
    • Innova, hacer lo que nunca nadie ha hecho antes.

¿Cómo puede ser que enunciados similares con objetivos similares tengan recetas opuestas?…  El gran problema es que siempre pensamos en el éxito como la meta, pero no…

El éxito no es la meta, es una consecuencia” .

Yo les aseguro que ningún millonario, líder espiritual, artista consagrado o inventor trabajó simplemente para ser “exitoso”. No, cada uno de ellos vieron y actuaron más allá, yo llamo a esto tener un “súper-objetivo” incluso más allá de ellos mismo y lo que racionalmente podían lograr. Buscar ser exitoso por el éxito en sí mismo es propio de mentes triunfalistas y mediocres que sólo quieren ganar y que ponen el éxito por encima de la meta… paradójicamente, esto es olvidar la meta.

Saber diferenciar entre Meta, Objetivo y Súper Objetivo

Creo que la parte más compleja del problema es que nos enredamos en definiciones simples. No nos detenemos a pensar claramente cuál es nuestra meta, o definimos nuestros objetivos y casi siempre pensamos que el objetivo es la meta… y lo peor de todo… es que muy pocos nos planteamos súper-objetivos o tenemos motores serios o profundos para hacer nuestra película.

Claro está, esto también suena a “juego de palabras” y cada uno puede tener sus propias definiciones… antes de irnos por las ramas, quiero aterrizar esto en una dimensión más práctica.

Para mi….

  • La meta es: “a donde quiero llegar” … logros quiero alcanzar con mi película. (EL logoro)
  • El objetivo es: Lo que busco con lograr mis metas… mejor dicho… ¿Para qué quiero lograr mis metas? (El beneficio directo)
  • y mi Súper-Objetivo: ¿Cual es el motor de mi vida? ¿Mi legado? ¿Cómo pienso cambiar al mundo con mi película?… (“ese” motor ulterior y profundo que me mueve como autor y que tal vez no pueda definir claramente con palabras)

El gran problema es casi todos los cineastas saltamos al vacío, como paracaidistas sin paracaídas empujados por una visión de nuestros objetivos más abstractos sin tener claras ni las metas ni cómo lograrlas. Si, admítelo, lo haz hecho o incluso, “Lo estás haciendo en este momento”.. y es que para ser cineasta hay que tener mucho de Kamikaze.

En la misma forma que “No matarse saltando al vacío” depende de revisar y saber usar el paracaídas, entonces la mejor forma de salir parado luego de hacer tu película es “Tener claras las metas y un buen plan para lograrlas”.

Es como decían los abuelos, “Cuida los centavos que los pesos se cuidan solos”… en el caso de una película el dicho sería “Cumple los estándares y la película se defenderá sola”

El truco aquí es cumplir lo básico: Por ejemplo:

 

  • ¿Cómo mides el nivel actoral de una película?…

 

Si… lo sé, es otra de esas preguntas engañosas que hago a mis alumnos. Tristemente, y aunque nos cueste admitirlo, el nivel actoral de una película se mide por “El peor de los actores”, porque así lo recuerda

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